sábado, 20 de octubre de 2012

Programa de letras por dos platos de sopa



Bienvenido tu programa en el mío
en el gran globo digitalizado
para canales incomunicados
por satélites de afectos reprimidos,
miedo e intolerancia, aborto de sentido.


Sentido, prefiero el de tus palabras
que me abrigaron del frívolo frío,
enseñándome a ver que para embrutecer
basta cesar de querer aprender
y de aceptar desafíos.


Así, por ejemplo, me puse a explorar
lugares nuevos para mi literatura.
Y hoy si te acercas, a la distancia,
puedo guiarte por mis líneas lúbricas
sin caer víctima del ansia.


Que no me apura pulsión carnal
ni me anima codicia alguna,
y mi mimosa, púdica pasión es dual:
animal y vegetal, bajo el sol y la luna.
Fin del espacio comercial.


Nos encontramos en este hiperrmercado
donde más vale que falte el que sobre,
donde a la tracción a sangre de pobre
la succión por la red ha superado
con sus bases de datos a engorde.


Señor@s que al fin y al cabo enloquecen
más allá de sus razones bien fundadas,
de tanto juntar y rejuntar a paladas
el fruto de la inutilidad con que abastecen
de chucherías las vidas calcadas.


Un cementerio nacido de un jardín,
donde deseos y sueños pisoteados
se pudren sin fin y sin propósito,
mientras ofrecen cual sustituto preciado
una suma de intereses de depósito.


Y aun así son palabras de panfletista
que te reconocen y te saludan.
¿Acaso me ha hackeado un optimista
que ha leído en esta suerte de boluda
el presente talentoso de una artista?









lunes, 8 de octubre de 2012

¡Tru-la-lá!


¡Gran Desfile Gran! Mientras, yo, en mi disfraz de alquitrán...

Bailo con desgano descendiendo hacia el vacío
donde resbalan insólitas versiones
de todo lo que dicen que pudo ser mío
los disfrazados de la calle Admoniciones.

¡Ahí van los carnavales de fementidos sermones!

Cayendo la comparsa se me hizo ruido,
hasta ser eco del absurdo que me ha seguido
para ofrecerme en la caída sin final
el solaz de un amante circunstancial.

¡Y yo con mi permanente licencia carnal!

De pronto, versos de apatía aparente
enfrentan furiosos tanta inmensidad
nada ahí abajo ven y no miran hacia arriba
para acomodar los ojos a la oscuridad.

¡Mis enormes pupilas crecieron así!

Por un bache de la calle desaparecí,
disfrazando el tropezón –se sabe de qué.
¡Tru-la-lá! No hagan llorar al pomo por mí,
soy negramente feliz y no regresaré.


domingo, 30 de septiembre de 2012

Vida, sueño y realidad

Esta niña de diez años dijo:


20/01/87

Vida, sueño y realidad

Yendo por la calle quiero soñar
pero la vida me dice que hay que vivir la verdad.
¿Cuál es el sueño que quieres soñar?
Mi sueño es interminable y no lo puedo expresar.

Si es que algún día tu sueño llega a ser verdad,
cuéntale todo a la vida que ella te va a aconsejar.
Porque las cosas no son como tú has de pensar,
ni esos sueños que dicen que reina la felicidad.

Porque vida hay una sola, y no hay que pasarse
en soñar.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Simplemente, déjate



Déjate impregnar de mi cariño inmaculado,
amo sin vergüenza y sin reparos.
En la cuerda floja, entre los bichos raros
que paren paradojas.

Déjate sacar de la lengua las astillas
que te dieron por dulces en tus pesadillas,
que al curarte me hago fuerte y se me quitan
las falsas cicatrices de silencio en mis heridas.

Déjate en la sencillez de mi propuesta
librar de la complejidad que apesta
a sabiduría y prédica moderna
que enseña a sanar y es tan enferma.

Déjate llevar, déjate traer, empujar, jalar
con física y mojada reciprocidad,
como las conchas por las olas en las orillas
donde viene a gemir la inmensidad.

Déjate servir pura carne de poesía
en este banquete de versos a la vida.
Déjate pedir un bocado boca a boca
y une tu eón al de los labios que te tocan.






martes, 25 de septiembre de 2012

El Afilador

De camino en camino, con su bicicleta especial y el ir y venir del chiflo, como esta mañana, el afilador pasó el tiempo por la puerta de mi casa.
Detrás de la cortina, pensé en mi cuchilla desafilada, pero hasta el afilador anda apurado estos días y antes de terminar de decidirme, desapareció seguido del fantasma del chiflo.
Se fue y ya me había ido también, corriendo por las escaleras, con mi orquesta de pasos, utensilios y ropa, a ritmo de prisa de pasamanos.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Con esta foto me nace hablarte de milagros. No es un mero impulso exhibicionista, sino una expresión de gratitud infinita. Gratitud infinita no por lo que muchos podrían pensar que estoy agradecida.  Lo que no está en las palabras y representa la acción en esta imagen, es el corazón de mi agradecimiento. Si te sientes movid@ a la acción por estas palabras, observa, medita y demos las gracias junt@s, si es que en tu vida se da el mismo milagro.